Origen y Tradición
En 1988, Mateo Ferrero contaba con 24 años cuando decidió abrir la primera taberna LIZARRAN en la localidad catalana de Sitges.
La mezcla entre gastronomía del norte y el ambiente lúdico que se podía encontrar, permitió a Mateo prosperar y desarrollar su negocio bajo el sistema de franquicias.
Sus premisas eran claras:
- Ser una franquicia con un servicio cercano a su clientela
- Trabajar por la calidad y el cuidado de la gastronomía tradicional
Así, Lizarran pasó de ser un negocio a convertirse en una compañía líder en el sector de las tapas y gastronomía del norte.
Los siguientes pasos empresariales llevaron a la empresa a profesionalizarse y convertir a Lizarran en un referente del sector de la franquicia de restauración tradicional.
Lizarran cuenta hoy, con más de 170 locales presentes en Andorra, España, Alemania, Francia, Mexico, USA y Portugal.

